
Texto: Concha Minguela/Carlos Fuentes
Fotos: Chema Martínez/Gente
En su despacho de la segunda planta de la calle Génova, Ana Mato nos recibe con una de sus mejores sonrisas. Se le nota ilusionada y comprometida con su nueva responsabilidad. Es la primera mujer de la lista del Partido Popular. Ocupa el puesto número tres, el mismo que en el año 2004, pero esta vez le ha pillado por sorpresa. Durante cuatro años ha ocupado un escaño en el Parlamento Europeo. Una etapa que, asegura “ha sido muy buena y productiva en lo profesional, aunque un poco dura en lo personal”. Su compañera en Bruselas, Luisa Fernanda Rudí, ha sido su mejor aliada para poder sobrellevar el hecho mismo de estar separada de su marido y de sus tres hijos.
¿Fue a Bruselas a ganar tiempo o a cambiar de aires?
Me fuí a Bruselas porque llavaba casi 20 años en el partido popular. Empecé mi carrera política junto a Aznar y pensé que era el momento adecuado de que Aznar se iba, para ver otras cosas diferentes. Ver cómo funcionaba la política europea; y por eso me fuí.
Se barajaba la posibilidad de que Ana Pastor o Soraya fueran en el número tres. Pero al final ha sido usted. ¿Hay buena relación entre ustedes?
La verdad es que tengo una buenísima relación con las dos.
¿Cómo recibió usted la noticia de Mariano Rajoy?
Mariano Rajoy me llamó para preguntarme si quería venirme a Madrid y le dije que estaba bien en Bruselas. Pero si hacía falta, me ponía a disposición del PP y de él. Me dijo que me llamaría y lo hizo para comunicarme que iba de la número tres por Madrid.
Pero dicen que usted al principio se resistió...
Siempre he estado a disposición del partido. Es verdad que yo en Bruselas tenía un trabajo bastante ilusionante. No me hubiera disgustado terminar, pero, por supuesto, en ningún momento dije que no, porque si el presidente te llama para que vengas con él, tienes que venirte con él.
¿Si el PP perdiera las elecciones, volvería a Bruselas o ya se quedaría en Madrid?
He venido para quedarme porque es mi responsabilidad. Me presento por mi tierra. Estoy muy orgullosa e ilusionada de ocupar el número tres en la candidatura de Rajoy y formar parte del equipo.
¿Se ve usted como Secretaria General del PP?
De momento me veo como número tres de la candidatura del PP por Madrid al Congreso; y luego, la verdad es que no me planteo el futuro. Lo que me preocupa ahora es que el PP pueda gobernar y que los españoles tengan el gobierno que se merecen y que haya un cambio, que es imprescindible, para que España siga avanzando y creciendo.
En la lista por Madrid, están usted y Zaplana ¿El PP debería renovarse?
Cuando tú tienes personas que valen, no tienes por qué cambiarlas. Ahora se ha incorporado Pizarro. No se puede hacer un equipo mejor que el que ha hecho Mariano Rajoy. Sólo hay que ver que el PSOE está criticando a las personas, sin hablar de los programas. El PP ha sabido mantenerse muy bien durante estos años y ha sabido mantener una oposición muy buena al Gobierno.
¿Desde que Rajoy fichó a Pizarro, parece que se siente con más posibilidades de ganar las elecciones?
Siempre hemos pensado que nosotros podíamos llegar al Gobierno porque Zapatero, en este tiempo, ha realizado una pésima gestión. Todos los partidos en el Gobierno presentan un balance de gestión, y el PSOE no lo ha hecho porque no lo tiene. Sólo se limitan a criticar al PP. Tenemos un programa electoral que es bueno, y si a este programa le sumas un equipo magnífico, creo que las posibilidades de ganar las elecciones se multiplican.
La campaña electoral está marcada por la economía. ¿Cómo van a contrarrestar ustedes las propuestas de Zapatero?
Los anuncios económicos hechos por Zapatero se caen por su propio peso. Nosotros ya hemos propuesto la mayor reforma fiscal que se ha hecho en España, y con la credibilidad de haber hecho otras anteriormente. Aquellas personas que cobren menos de dieciséis mil euros no van a pagar impuestos. Las mujeres podrán desgravar mil euros para que puedan acceder al mercado laboral. El PP piensa en las personas que menos posibilidades tienen. Hay que controlar la inflacción, que está por encima del cuatro por ciento y que constituye el mayor impuesto que pagan las familias. Todo sube menos el poder adquisitivo de los españoles, y eso es un gran problema.
Recientemente, hemos conocido los datos del paro. Para el PSOE es una cuestión coyuntural. ¿Lo es para ustedes?
La cifra es gravísima. El PSOE habla del paro como si fuera un fenómeno macroeconómico. Las familias ven el futuro con las perspectivas muy negativas, pues no es lo mismo tener empleo que no tenerlo, o pueden tener dificultades para poderlo encontrar. Zapatero tiene que afrontar la crisis de una vez por todas y tomar medidas para frenarla. No se puede cerrar los ojos ante la evidencia. Hace unos años, la gente quería un trabajo mejor, pero hoy sólo y simplemente buscan un empleo. Esto es bastante triste.
También la inserción laboral de la mujer sigue siendo una asignatura pendiente. Zapatero afirma que hay que promover políticas que permitan a las mujeres conciliar la vida laboral y familiar.¿Los hombres no concilian?
Es sorprendente que Zapatero vea el tema de la conciliación como algo sólo de las mujeres. El hombre para él vive en otro mundo, que no se corresponde con el actual. Este tipo de afirmaciones es un ejemplo más de la concepción de feminismo de vitrina que tiene el presidente del Gobierno sobre un problema que no sólo atañe a las mujeres, sino a familias enteras.
Siete meses después de que el Tribunal Supremo permitiera a ANV y PCTV concurrir a las municipales, el mismo Gobierno comienza su proceso de ilegaliación, ¿cree usted que más vale tarde que nunca?
Eso parece, pero a lo mejor nos encontramos con alguna sorpresa. Esta medida se tuvo que adoptar hace tiempo. Es inmoral que en plena campaña electoral digan, como si de un anuncio se tratase, que van a ilegalizarles, porque no ha pasado nada nuevo desde que no había pruebas. Lo único nuevo que hay es que ahora, por su culpa, hay concejales y hay diputados terroristas en las instituciones, que están cobrabdo un dinero público. Con el terrorismo no puede negociarse, y no puede haber ningún terrorista que cobre del dinero de todos los españoles; y contra esto hay que utilizar todos los instrumentos de la ley. Está claro que es un Gobierno en el que no puedes confiar, porque engaña.
¿Cómo va a afrontar el PP el tema de la inseguridad?
Se necesitan más policías y guardias civiles; también es necesario llevar a cabo la reforma del Código Penal para poder defendernos de nuevas formas de delincuencia y adoptemos medidas que vayan encaminadas a conseguir frenar y erradicar las inseguridad. Vamos a hacer una apuesta muy importente porque haya viligancia policial, que haya agentes cerca de los ciudadanos. Nosotros también queremos aumentar los medios y el personal que forman parte de las fuerzas y los cuerpos de Seguidad del Estado. Hacer las reformas necesarias para que todos los delincuentes cumplan sus penas y no estén en las calles a los dos meses.
¿Cómo ven en Europa el proceso de regularización de los inmigrantes que ha llevado a cabo el Gobierno de Zapatero?
No ha sido visto demasiado bien, porque ha traído a España muchos y grandes problemas, entre ellos aumento de la delincuencia y un efecto llamada para toda Europa. No se puede abrir las puertas a todo el mundo y después desentenderse de sus consecuencias. La inmigración era un reto hasta que Rodríguez Zapatero la ha convertido en un problema con sus políticas irresponsables.
¿Por qué no termina de arrancar la Ley de Dependencia?
Esta Ley se hizo mal desde el principio. El PSOE la ha querido vender como triunfo suyo, cuando ya estaba prevista en el Pacto de Toledo en el 2003. Es una ley incompleta que no se ha llevado adelante y no se ha dotado económicamente. Prometieron mil millones de euros y sólo han dado 220 mil euros. La Comunidad de Madrid ha recibido su dinero el 18 de enero. Todos esto demuestra que no tienen interés por los dependientes.
¿Cómo van a afrontar en el PP la reforma de los estatutos?
Nosotros planteamos una modificación mínima de la Constitución para conseguir que todos los ciudadanos, en todas partes de España, puedan disfrutar de los mismos derechos. Tiene que haber unos niveles mínimos de prestación de servicios, en materia de Sanidad, Educación, bienestar social, dependencia, etcétera. Porque no puede ser que en unos sitios, todos los dependientes tengan unas posibilidades, y en otros, no.
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