
Texto: Concha Minguela/Carlos Fuentes
Fotos: Chema Martínez/Gente
Pedro Solbes lleva a España en su cabeza. Gran conocedor de la evolución económica estatal, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía ya con Felipe González, asegura que no existe un periodo de “crisis” sino una “desaceleración” pero que el sistema económico nacional está con las arcas bastante llenas como para hacer frente a la situación. Asímismo asegura que el crecimiento español para 2008 es el más alto de la zona euro y que la redistribución de la recaudación de los impuestos que hace el PSOE, en servicios sociales e infraestructuras, es lo que les separa auténticamente de las políticas propuestas por el partido de la oposición.
¿Quedó satisfecho con el resultado de su debate con Pizarro?
Estoy muy satisfecho. Creo que fue una buena oportunidad de debatir en profundidad y desde el respeto de una cuestión que ocupa y preocupa a los españoles, como es la economía. Mi intención era dejar claros los logros de nuestra política en estos cuatro años, explicar cuál es la situación actual y nuestras propuestas para el futuro. Eso es lo que hace que, a juzgar por las encuestas y los comentarios en la prensa, nuestro análisis resultó más convincente que el del candidato del PP para la mayoría de los ciudadanos. Sí, estoy satisfecho.
¿Estamos ante una crisis económica? ¿Qué medidas se pueden activar parea evitar problemas?
La economía española se enfrenta a un periodo de desaceleración económica, en absoluto a una crisis y, mucho menos a una recesión. Esto quiere decir que, después de haber crecido a tasas superiores al 4%, nuestra economía crecerá de forma más moderada, en torno al 3%, en los próximos años. Lo importante es destacar que la economía española se encuentra bien preparada para afrontar este periodo de menor crecimiento y que podrá hacer frente, sin dificultad, a los retos que se presenten. Y todo esto sin olvidar que España seguirá siendo uno de los motores del crecimiento europeo el próximo año.
¿Presenta síntomas de fatiga el actual modelo económico que tiene nuestro país?
Desde el inicio de la legislatura, el Gobierno se propuso un cambio en el modelo de crecimiento, de manera que se fuera moderando el peso excesivo de la construcción residencial y que otras actividades con más valor añadido fueran cobrando más fuerza. En estos cuatro años, el Gobierno ha priorizado las inversiones en investigación y desarrollo, infraestructuras y educación para conseguir una economía más productiva y con mayor potencial de crecimiento. Los resultados de esta política son positivos (el crecimiento de la productividad ha pasado del 0,15% al 1%), pero no me doy por satisfecho. En la próxima legislatura seguiremos trabajando en la misma dirección.
La aparición del desempleo genera desconfianza ¿cree que sus electores sabrán valorar su gestión económica?
Espero que sí. Los resultados económicos de esta legislatura son excelentes: se han creado tres millones de empleos, la mitad de ellos ocupados por mujeres; se ha logrado superávit en las cuentas públicas y reducir la deuda, lo que nos ofrece un mayor margen de maniobra para hacer frente a los retos futuros. Hemos mejorado el capital humano, físico y tecnológico del país, mediante fuertes inversiones en educación, infraestructuras e investigación y desarrollo. Y hemos mejorado la protección social de los españoles.
Los precios de los alimentos y las hipotecas se han disparado.
El Gobierno ya ha tomado medidas para paliar en parte los efectos de la subida de la inflación sobre la renta de las familias. Por ejemplo, mediante la actualización de la tarifa del IRPF, de los mínimos personales y de la reducción por rendimientos del trabajo. Se han creado nuevas deducciones fiscales, como la de nacimiento o adopción y la de alquiler para los arrendatarios, y los jóvenes que alquilen una casa van a empezar a cobrar una ayuda de 210 euros mensuales. Eso es lo que hemos hecho. Y nos proponemos seguir ayudando a las familias con medidas como la devolución de 400 euros o la eliminación de costes para la ampliación del pago de las hipotecas a quien tenga especiales dificultades.
¿Cómo conseguirá mantener los compromisos de política social frente a la crisis?
Los grandes logros de esta legislatura son la creación de empleo y el superávit de las cuentas públicas. En estos momentos trabajan en España más de veinte millones de personas, más que en ningún momento de nuestra historia. Es la mejor garantía para el futuro de nuestra economía, porque cuanta más gente trabaje, más posibilidades de crecimiento tiene un país. El segundo logro es el superávit en las cuentas públicas, más de 23.000 millones en 2007 y la reducción de la deuda pública, 130.000 millones en la legislatura. Esta saneada situación de las cuentas públicas permite afrontar con serenidad los retos del futuro, ya que otorgan margen de maniobra para seguir manteniendo el alto ritmo de inversión productiva de estos años y nuestros compromisos de política social.
El PSOE ha entrado en la subasta de ofertas fiscales que abrió el PP en otoño ¿No es síntoma de debilidad?
El PSOE no ha entrado, en absoluto, en una subasta fiscal. Lo que hemos hecho en el programa electoral es una propuesta de rebaja fiscal de 400 euros para todos los trabajadores, pensionistas y autónomos, que supondrá un ahorro a los contribuyentes en torno a los cinco mil millones de euros. Se trata de una rebaja fiscal prudente que no pone en riesgo la obtención de los recursos suficientes para mantener nuestra política de inversión productiva y de protección social. La propuesta del PP, por el contrario, tiene un coste inasumible, más de 30.000 millones de euros, a no ser que se recorten algunas partidas de gasto. El PP debería explicar al ciudadano qué gastos dejaría de hacer si llega al Gobierno.
¿Cree que Manuel Pizarro sería fiable como responsable económico español hasta 2012?
No me toca a mí juzgar la fiabilidad del señor Pizarro, eso les corresponde a los ciudadanos. Lo que sí puedo decir es que todo el mundo sabe que si el PSOE gana las elecciones, el presidente del Gobierno me ha ofrecido seguir como responsable económico y yo he aceptado. Sin embargo, a estas alturas, el señor Pizarro todavía no se ha comprometido a ser ministro de Economía en caso de que gane el PP ni, que se sepa, el señor Rajoy se lo ha ofrecido.
¿Qué beneficios ofrece el aumento de población experimentado en los últimos años, en especial por la llegada de trabajadores inmigrantes?
La llegada de trabajadores inmigrantes ha contribuido al crecimiento de la economía y a la generación de riqueza en nuestro país. Además, han contribuido al incremento de la natalidad y, por esa vía, al sostenimiento del sistema público de pensiones. En estos cuatro años hemos buscado ordenar los procesos migratorios, garantizar los derechos de los trabajadores inmigrantes y terminar con la inmigración ilegal mediante un proceso de regularización que terminara con la situación heredada del PP: un millón y medio de inmigrantes sin papeles trabajando en España sin que se les reconociera ningún derecho.
¿Cómo evolucionará la inflación entre 2008 y 2012?
Es complicado hacer una previsión a tan largo plazo. Lo que sí puedo decirle es que la inflación terminará este año por debajo del 3% y que, a partir de marzo, empezaremos a ver un descenso de los precios. De hecho, ya en enero empezó a observarse una cierta estabilización de los precios de algunos productos alimenticios básicos, como el pan y la leche.
El presidente Zapatero ya ha convocado a patronal y sindicatos para el 10 de marzo. ¿Es oportuno este gesto, que puede verse como algo soberbio? ¿Qué objetivos se marca en esa mesa de interlocución con los representantes empresariales y de los trabajadores?
El diálogo social ha sido una de las máximas de este Gobierno y ha dado unos frutos excelentes, ya que esta ha sido la legislatura con menor conflictividad social de la democracia. Los retos futuros de nuestra economía, en materia de empleo y pensiones, por ejemplo, sólo pueden abordarse como hemos hecho estos cuatro años; es decir, con el acuerdo de todos los agentes sociales. Esa es la garantía de eficacia de cualquier reforma que se quiera acometer.
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