
Texto: Carmen Delgado
Foto: Ana Verano/Gente
Primero fue la M-30. Y ahora le toca a la M-40. Obras, más obras que traerán de nuevo el gran atasco al segundo cinturón de Madrid. El martirio está aún en fase de concurso para adjudicar el anteproyecto. Con todo, lo peor no es eso. El problema es que la M-40 ya está, en muchos puntos, encajonada entre casas o bordeada de parques, y no queda espacio físico para ensanchar uno o dos carriles más la vía, como propone el ministerio de Fomento, responsable de este gran proyecto.
Las asociaciones de vecinos llevan desde el año 2001, en que se empezó a hablar de la ampliación, muy atentas a las consecuencias en los distintos barrios: se ven afectados once distritos. De hecho, ante la reciente publicación del concurso para el tramo comprendido entre el Nudo de Hortaleza y Arcentales, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (Fravm) estudia emprender una nueva campaña de movilizaciones para defender la calidad de vida de quienes viven al borde de la autovía, y el centenar de hectáreas de zonas verdes y 18 solares para equipamientos que desaparecerán por expropiación.
Como explicaba María Roces, responsable del área de Urbanismo en la Fravm, el proyecto “no nos gusta en absoluto”. Y eso que en la Declaración de Impacto Ambiental que presentó Fomento en marzo de 2007 se recogían algunas de sus alegaciones. Pero es el mismo que presentaron al principio, “con alguna medida paliativa”, dice Roces. Por ejemplo, los vecinos han convencido a Fomento de que, en el tramo que pasa por Hortaleza, a la altura del barrio de San Lorenzo, no hay espacio físico para ampliar. La solución: hacer un túnel que duplique la capacidad de la vía. Lo mismo ocurriría en la colonia San Luciano, en Villaverde. En el Ensanche de Carabanchel, por ejemplo, el asfalto se traga parte del parque de Manolito Gafotas.
Acuerdos y desacuerdos
El proyecto empezó a gestarse en tiempos de Álvarez Cascos, con el apoyo de Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, del mismo signo político. Sólo estaba con los vecinos Izquierda Unida. También se empezó a negociar el traspaso de la M-40 al Gobierno regional, pero llegó al Gobierno de la Nación el PSOE y se acabaron los acuerdos. El Director General de Carreteras, Francisco Javier Criado, dice ahora “no saber nada de traspasar la M-40 –añade María Roces– pero el Ayuntamiento y la Comunidad ahora nos apoyan”.
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