
Texto: C. Trujillo
Foto: M. Alcalde/ Gente
Buscar el problema, analizarlo,
emitir un diagnóstico claro y
comenzar a actuar para atajarlo.
Esos serán los primeros pasos;
pasos que comenzarán a darse
de manera inminente. Esta semana
se ha hecho balance de
los planes especiales de inversión
en distritos, muy criticados
por la oposición, por cierto. Y
en la misma reunión se adelantó
que ya están esbozadas las líneas
de algo que ya se adelantó
en campaña electoral: los
contratos de barrio o planes especiales
de intervención en barrios.
Transcurridos diez meses
desde que el PP ganara las
elecciones municipales del 27-
M, Ayuntamiento y Federación
Regional de Vecinos de Madrid
(Fravm) han decidido sentarse
para cerrar una lista definitiva
en la que se contemplarán las
zonas en las que se actuará a
partir del siguiente año. Vicente
Pérez, responsable de Vivienda
y Urbanismo de la Fravm, asevera
que la semana que viene
ya habrá acuerdo, pues tanto
vecinos como representes del
Consistorio están más o menos
convencidos de cuáles son las
prioridades. “En las primeras
conversaciones, -cuenta Pérez-,
el Ayuntamiento nos dijo que
no más de diez barrios, pero al
final la cosa andará en torno a
los quince o dieciséis. De hecho,
ya hay algunos, casi todos,
muy claros. En Centro, Lavapiés
y la zona de la Ballesta; en
Fuencarral, el poblado de Fuencarral;
en Latina, Caño Roto; en
Carabanchel, Pan Bendito y Alto
de San Isidro; en Puente de
Vallecas, Entrevías, la zona de
Fontarrón y el Pozo del Tío Raimundo; en Ciudad Lineal, La
Elipa; en Villaverde, San Cristóbal
y zonas de Villaverde Alto y
Bajo por determinar aún; y en
Usera, Orcasur y San Fermín.
Enumerados las demarcaciones,
el equipo bicéfalo conformado
por Fravm y Ayuntamiento
debería sentarse, a juicio de
Vicente Pérez, con los agentes
sociales de cada barrio para trazar
la problemática y las líneas
de actuación. Todo este proceso
debería estar finiquitado antes
de junio, pues las asociaciones
de vecinos quieren que el
presupuesto que se vaya a destinar
a los contratos de barrios
quede contemplado en los presupuestos
municipales de 2009.
Las líneas de actuación para
los que habitan los barrios son
claras, pues los problemas en
las zonas seleccionadas están
muy definidos: infravivienda,
falta de integración de los inmigrantes
y las minorías étnicas,
inseguridad, elevado nivel de
fracaso escolar... “Por tanto,
afirma Pérez, los ejes fundamentales
de los contratos de
barrio deberían basarse en las
políticas de convivencia y lucha
contra la exclusión, pues no podemos
permitir que porque a
alguien le moleste la música de
otro se acabe en un incendio”,
apostilla. Otra de las políticas a
potenciar será la educativa para
evitar el elevado absentismo.
Asimismo se insistirá mucho en
la atención a determinados colectivos
como mujeres maltratadas,
mayores, minorías... “Lo
que tenemos claro es que no
queremos que se incluyan equipamientos,
salvo excepción. No
toleraremos que se construya
algo ordinario como extraordinario.
Se trata de hacer política
social en los lugares más desfavorecidos
de Madrid”.
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