
Texto: Alicia Bravo
Foto: P.Pradera/Gente
El pasado viernes el ayuntamiento de Majadahonda era un hervidero de ciudadanos “cabreados”, “indignados” y “enfadados” con su alcalde y con los responsables de que este año el recibo del IBI se haya disparado, según todos los grupos de la oposición, “un 40% de media” con respecto al año pasado. Desde que el Catastro comenzara a notificar a cada majariego los nuevos valores de sus viviendas, el malestar de los vecinos ha ido en aumento. “El Ayuntamiento no tiene un duro y está sacrificando a la gente obrera. El alcalde se cree que porque digamos que vivimos en Majadahonda somos todos ricos. Yo tengo que hacer muchos números para llegar a fin de mes y este año la contribución me ha subido 150 euros más”. Lo dice Lola, que lleva viviendo en el centro del municipio 52 años. Precisamente estas viviendas han sido, según IU, de las más perjudicadas porque “el Catastro ha hecho la misma valoración a las casas que se construyeron en los años cincuenta que a las que se levantaron en el 2000”.
Otra de las cosas “que no ha tenido en cuenta el Catastro” son “las miles de viviendas protegidas que existen en Majadahonda”, valorándose todas “como si fueran vivienda libre”. Este hecho ha supuesto que el recibo del IBI para Agustín, propietario de una casa protegida en la zona del campo de Golf haya sido este año “bestial”. De “abuso” califica Ángela lo que tiene que pagar, “de 400 a 800 euros” y no duda de que va a reclamar, al igual que Isidora que tras vivir en Majadahonda hace más de 30 años es la primera vez que ha sufrido “esta subida tan grande. Tenemos que hacer algo”. Reclamar y reclamar es la consigna general.
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