Portada
 Alcobendas y Sanse
 Alcorcón
 Arganda y Rivas
 Fuenlabrada
 Getafe
 Leganés
 Madrid Centro
 Madrid Este
 Madrid Norte
 Madrid Sur
 Móstoles
 Noroeste
 Parla
 Pinto y Valdemoro
Tres Cantos y Colmenar
     
  Imprimir  IMPRIMIR  
Comentarios  COMENTARIOS
Compartir  COMPARTIR
OTRAS NOTICIAS
8-M Jornada de reflexión tras un martes negro para las mujeres
Bronca de los vecinos en el Pleno de Majadahonda por el IBI

“Todavía queda bastante por lo que luchar”

Dos mujeres anónimas y trabajadoras, cada una en su parcela, cuentan su historia · Las dos se han sacrificado por los suyos y luchan por lo que quieren · Desean poner su granito de arena en esta sociedad


Texto: Kathy Montero

Dos protagonistas en la que la mayoría de las mujeres nos identificaremos. Dos mujeres anónimas que aunque distintas muy parecidas entre sí. Es nuestro pequeño homenaje a todas las mujeres que tanto si tienen perciben un salario como si no, se merecen un pequeño reconocimiento.

Carmen Vaquero
Hija de Teodoro, se le llena la boca con el nombre de su padre ya que por circunstancias de la vida se quedó sin madre justo el día que cumplía ocho años y su padre hizo también de madre. Es la cuarta de seis hermanos, se casó la primera, con 21 años, y al año tuvo su primera hija. A los pocos años vinieron los demás, cinco hijos en total. “Siempre he sido una mujer anónima, nunca he asistido a las cosas que se hacían en el pueblo, tenía mucho trabajo. Ayudaba a mi marido con la empresa, hemos llegado a tener hasta 70 obreros y he criado a mis hijos y creo que les he dado una buena educación”. Ahora, esta sencilla esposa, madre de familia y abuela, ya que tiene cinco nietos, es vocal en la Junta de Mayores y necesita poner su granito de arena. Lo hace ayudando a los más ancianos del Centro de Mayores de Villaviciosa de Odón. “Yo no quiero publicidad, simplemente mi intención es alegrarles” afirma Carmen Vaquero.

M Luz Esteban
Es una mujer todoterreno, de esas que puede con todo y encima te pide más. Antes de casarse trabajaba por cuenta ajena y cuando tuvo a sus cuatro hijos ya crecidos montó su propio negocio, una zapatería. Lleva desde el año 84 con la tienda y todas sus hijas han pasado por ella. Para ella lo más gratificante es el trato con la gente, “cada día que entra alguien por esa puerta te enseña algo. El pequeño comercio somos como un confesionario pero con esta política comercial que hay al final terminaremos todos cerrando” declara M Luz. Es presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de Villaviciosa y vicepresidenta de la Asociación de Empresarios del Sur y afirma que la mujer que quiera ser empresaria tiene que luchar mucho. “Es duro, lo que pasa que si ella se siente con el ánimo de luchar, de tener su empresa y con el ánimo de crear trabajo y riqueza, indudablemente es el mejor ámbito que hay”. Esta empresaria llena de energía da un consejo a las mujeres de las nuevas generaciones “no hay que dormirse en los laureles. Hemos luchado mucho para que las mujeres tengan esa libertad que os habéis encontrado ahora, aunque hay cosas que, aunque hemos peleado y seguimos luchando todavía no se han conseguido como es la paridad de los sueldos. Seguimos cobrando un 30% menos las mujeres que los hombres”.

Centro01
Descargar versión impresa