
Texto: C.T.
Ha aguardado en silencio durante
toda la semana. Ha analizado
cada movimiento de la
Comunidad y, finalmente, ha
lanzado el órdago. El proyecto
Prado- Recoletos se queda tal
como está. Tiene el apoyo de
toda la Corporación municipal
y, por tanto, se entiende, de todos
los madrileños que acudieron
a las urnas. No se moverá
ni una coma. Y no habrá túnel
pues esta idea ya se descartó.
De hecho, para que la demora
que acarreará el informe de impacto
medioambiental por el
procedimiento ordinario -el
Ayuntamiento opina que con
un análisis hubiera sido más
que suficiente y no se habrían
dilatado los plazos 9 meses- no
se extienda a todo el proyecto,
el Alcalde ha hecho un anuncio
claro: la redacción y adjudicación
de los proyectos de la Plaza
de las Cortes y de la Glorieta
del Emperador Carlos V se
harán antes de que finalice este
año. Obras que coincidirán con
las de Serrano. ¿Puede hacerlo
sin permiso de la Comunidad?
Sí, porque ambas zonas quedan
fuera de la zona BIC (Bien de
Interés Cultural), sobre la que
la Comunidad tiene competencias
de patrimonio y ambiental.
No es una guerra
No se trata de una declaración
de guerra, dice Gallardón.
Por ello desde el Consistorio se
invita a la Comunidad a que “se
sumen al consenso alcanzado”.
Para que a nadie le quede duda
sobre sus buenas intenciones y
sus ganas de llegar a un acuerdo
con Aguirre, el alcalde reiteró
su invitación: “Queremos
que la Comunidad se sume al
consenso. Esta no es una época
de confrontación. Nosotros tendremos
en cuenta todas sus sugerencias
y sus criterios, pero
hemos de decir que la ordenación
de la ciudad corresponde
al Ayuntamiento. Y como tal, el
Ayuntamiento ejercerá su competencia”.
Reclamada la independencia
de la administración
(“no renunciaremos a ordenar
la ciudad, que no corresponde
ni al Gobierno de España ni a
la Comunidad”, reiteró), Gallardón
retomó el tema de los plazos,
que podrían haber sido
más cortos de haber seguido
otro procedimiento. No obstante,
el Alcalde afirmó no compartir
la idea de los socialistas,
que acusan a Aguirre de “zancadillear”
al Ayuntamiento.
La Comunidad, por su parte,
no tardó en responder: “El proyecto
es uno y hay que contemplarlo
en su totalidad. Además,
el informe es preceptivo y
no se puede anunciar que se
van a comenzar las obras sin
contar con él”. Esa respuesta ya
la había previsto el alcalde, que
adelantó que sólo habrá plan
especial para la zona BIC (Bien
de Interés Cultural), comprendida
entre el jardín Botánico y
la calle Salustiano Olozaga. El
resto se tramitará de forma ordinaria
en el Ayuntamiento.
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