
Texto: Ana Vallina Bayón
Sobre las doce de la mañana,
en plena hora punta de la jornada
electoral, personal de la
residencia San Camilo acompañaba
a ancianos de su centro a
ejercer su derecho al voto en el
colegio Julio Pinto, de Tres
Cantos, cuando surgió la polémica
que ha derivado en una
denuncia formal, presentada
por el Partido Socialista por
“presunto delito electoral”. Miguel
Aguado, portavoz socialista,
considera los hechos de
gran gravedad, “no por el porcentaje
de votos sino por la
presunta utilización de los mayores.
Es una denuncia contra
ciertos responsables del centro,
no contra la entidad, ya que
creo que realiza una labor encomiable”.
Miguel Ángel Ortega, concejal
y apoderado socialista en el
colegio Julio Pinto, describe así
la escena: “Yo viví un caso en
primera persona. Una señora
en silla de ruedas abrió la papeleta
del Senado y protestó
puesto que ésta estaba ya marcada
con el PP, y reclamó otra
nueva. Me acerqué a ella y le
pedí a la celadora que la llevara
a escoger la suya a la mesa
de las papeletas. Delante de mí
marcó una nueva. Todos los
presentes pudieron verlo”. Por
su parte, José Manuel Martínez,
gerente de la residencia Los Camilos,
niega “cualquier inducción
al voto. Nosotros, nadie de
la dirección del centro, ha dado
las papeletas. Lo único que se
hace, y es a través de la recepción,
es entregarles las papeletas
que nos piden de uno y otro
lado. Si quisiéramos que votaran
por una opción acompañaríamos
a todos y no lo hacemos,
muchos van con sus familiares.
Nosotros nos limitamos a
poner una furgoneta para llevales
al colegio y más personal”.
En cuanto al caso descrito por
Miguel Ángel Ortega, el gerente
conoce la situación y explica
que “esta señora fue con una
intención de voto y allí cambió
de opción”. Sin embargo, Aguado,
del PSOE, cree que no es
un caso aislado: “todo el mundo
en Tres Cantos sabe lo que
pasa con la residencia. En anteriores
comicios ya se han producido
incidentes. Es una falta
de respeto a las personas”.
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