jueves, 8 de enero de 2009 21:08 www.gentedigital.es

Gente Madrid

Logotipo diario gente
Cultura y mugre

La Serpenta canta

La voz de Diamanda Galás es desgarradora, inquietante y aterradora como el aullido de un lobo, como un grito de ultratumba, siniestra e hiriente. La cantante norteamericana de ascendencia griega tiene una forma de cantar realmente inclasificable, cuyo impacto, además, queda intensificado con su buen hacer en el piano.

Archivado en: Opinión, Lola del Barrio, Cultura y Mugre

aumentar texto reducir texto imprimir enviar noticia comentar

gentedigital.es/Lola del Barrio
15/10/2008 - 18:13

La vimos dos veces esta semana en el escenario del Albéniz, y aplaudíamos el comienzo del Festival de Otoño de Madrid, con esta diva gótica, mujer contradictoria, enigmática, versátil compositora y artista, cuya excepcional voz tiene una riqueza de matices y registros pocas veces encontradas en el mundo de las músicas alternativas.

En el Albéniz, nos hizo soñar con sus dos espectáculos: 'La serpenta canta' y 'Songs of exile'. Descrita por John Gill en 'Time Out London' con estas palabras: "Puta, santa, demonio, amante, loca o ángel, no hay otra voz en el rock, el jazz o la vanguardia musical con su violencia, con su abrasadora pasión y pura fuerza elemental".

Acusada de blasfema, obsesionada con el vampirismo, ardiente defensora y portavoz de los seropositivos, su inconformismo y su tremenda fuerza interior la han llevado a explorar todas las posibilidades de expresión artística comprometidas con los grupos marginales, a expresar su rebeldía y su particular concepción del Arte en una atmósfera siniestra, oscura, y no siempre comprendida. Virtuosa del piano y estrella vanguardista, ha obtenido fama internacional gracias a sus osadas interpretaciones de jazz, blues o góspel cargadas de denuncia y provocación.

La sorpresa es mayúscula cuando compruebas que la voz de Diamanda no sólo es perfecta, sino a la vez diferente, inquietante, el reverso oscuro de todas las voces. Galás continúa siendo la musa infernal de la generación dark wave de la década de los ochenta, icono gótico y, por los temas que trata y cómo los trabaja, epítome de la vanguardia vocal, es una voz límpida que, en lugar de placer, persigue la turbación, una forma de tortura casi sádica. Con más de cincuenta años, en el Albéniz sus agudos resonaban con potencia de aullidos sostenidos hasta el límite de la resistencia física. ¡No se la pierdan!

añadir a meneame  añadir a freski  añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo 

Comentarios - 0

TU COMENTARIO

NORMAS

  • - Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • - Toda alusión personal injuriosa será automáticamente borrada.
  • - No está permitido hacer comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • - Gente Digital no se hace responsable de las opiniones publicadas.
  • - No está permito incluir código HTML.

* Campos obligatorios

Grupo de información GENTE · 2.106.386 ejemplares de distribución gratuita según PGD-OJD
Desarrollado por Tres Tristes Tigres